En cuanto a
las relaciones entre las iglesias cristianas locales, y entre la iglesia local y
una confraternidad formada entre varias iglesias locales, creemos que los
siguientes Principios Fundamentales exponen correctamente la enseñanza de la
Palabra de Dios.
1. De acuerdo
a la Palabra de Dios, la iglesia local es la forma correcta del Reino de Dios en
este mundo.
2. La iglesia
local consiste en creyentes, quienes, por medio del uso de los medios de gracia
y los dones espirituales bajo la guía de la Palabra de Dios, buscan la salvación
y bienaventuranza eternas para sí mismos y para los demás hombres.
3. De acuerdo
al Nuevo Testamento, la iglesia local necesita de una organización externa con
lista de miembros, elección de oficiales, horario de reuniones, y otras
provisiones semejantes.
4. Los
miembros de la iglesia local así organizada no son, en todos los casos,
creyentes, y tales miembros a menudo abrigan una esperanza errónea a base de su
relación externa con la iglesia. Por
esta razón, es la obligación sagrada de la iglesia local purificarse por medio
de la predicación vivificante de la Palabra de Dios, por la amonestación y
exhortación sinceras, y por la expulsión de los que abierta y perversamente
persisten en el pecado.
5. La iglesia
local dirige sus propios asuntos, sujeta a la autoridad de la Palabra y el Espíritu
de Dios, y no reconoce ninguna autoridad o gobierno eclesiástico superior a sí
misma.
6. La iglesia
local libre estima y aprecia todos los dones espirituales dados por el Señor
para su edificación, y busca estimular y animar a los cristianos en el empleo
de ellos.
7. La iglesia
libre acepta con gozo la ayuda mutua que las diferentes iglesias locales puedan
prestar las unas a las otras en la obra para avanzar el Reino de Dios.
8. Tal ayuda
consiste en parte en el compartir mutuamente los dones espirituales entre las
iglesias locales por medio de conferencias bíblicas, visitas de intercambio,
actividades de cristianos laicos, etc., por los cuales las iglesias locales se
edifican mutuamente; y en parte en la cooperación voluntaria y movida por el
Espíritu Santo entre las iglesias locales, para llevar a cabo las tareas que
por su magnitud o costo exceden el poder de la iglesia local.
9. Entre estas
tareas se pueden mencionar específicamente la preparación de pastores, la
publicación y distribución de Biblias y otra literatura cristiana, las
misiones, las casas de diaconisas, los orfanatos, y otras obras de misericordia.
10. Las
iglesias locales libres no tienen derecho a exigir que las otras iglesias
locales se sujeten a su opinión, voluntad, juicio, o decisión; por tanto, la
dominación por una mayoría de iglesias locales sobre una minoría de ellas que
difiere en alguna decisión se rechaza definitivamente.
11. Los
Oficiales, Representantes, o Comités que se encuentren útiles para conducir
las actividades en conjunto de las iglesias locales no pueden, en una
confraternidad de iglesias locales libres, imponer obligaciones o restricciones,
ejercer compulsión, ni imponer cargas a las iglesias locales.
Tienen solamente el derecho a hacer recomendaciones y peticiones a las
iglesias locales y a los individuos.
12. Toda
iglesia local libre, al igual que todo creyente, es movido por el Espíritu de
Dios y por los privilegios del amor cristiano a hacer el bien, y a trabajar para
la salvación de las almas y la vivificación espiritual, de acuerdo a su poder
y conocimiento. Esta libre
actividad espiritual no conoce de límites parroquiales ni denominacionales.